Vaca Muerta

INVERSIONES, SUBSIDIOS Y EL FUTURO ENERGÉTICO ARGENTINO

POLÍTICA
30 de septiembre de 2018

Por Juan Pablo Hudson. Mauricio Macri y Paolo Rocca. Foto: NA

Vaca Muerta es el único territorio en el que efectivamente llegó la lluvia de inversiones que prometió Mauricio Macri cuando asumió la presidencia de la nación. El crecimiento de la cantidad de millones de BTU extraídos ha sido súbito e ilusiona a un gobierno en crisis que aspira al milagro de los hidrocarburos no convencionales para reducir la dependencia de dólares.

Empresas estatales en alianza con las principales firmas locales e internaciones ligadas a la explotación de gas y petróleo han desembarcado con inversiones para operar sobre las desérticas tierras neuquinas. Para fomentar esas inversiones, el kirchnerismo primero y, fundamentalmente, el macrismo a partir de diciembre de 2015, otorgaron condiciones de privilegio para las empresas.

Los movimientos ambientalistas denuncian el daño irreversible que provocan los métodos de extracción de gas. El sindicalismo combativo se escandaliza por el régimen laboral neoliberalizado que se aplica en favor de los inversosres. El trasfondo es la pregunta clave por la soberanía energética y cuáles son las estrategias para alcanzarla.

¿Qué es Vaca Muerta?

Vaca Muerta es la principal formación de hidrocarburos no convencionales de Argentina y una de las más importantes del mundo. Cuando se habla de hidrocarburos no convencionales se refiere a petróleo y gas que pese a que se encuentran en grandes cantidades en la naturaleza, debido a su localización, tipo de yacimiento y características físicas, no pueden ser explotados económicamente con las tecnologías de extracción tradicionales. Requieren costosas operaciones especiales para su obtención.

Vaca Muerta se encuentra en la cuenca neuquina. Se la descubrió en 1927 pero recién casi un siglo después -en 2011- se comprobó científicamente su enorme potencial. El área que ocupa es de 36.000 km2. Las estimaciones dan cuenta de recursos en torno a los 308 billones de pies cúbicos de gas y 15 mil millones de barriles de petróleo.

La explotación de ese territorio se acota hasta el momento a 6296 km2, un cuarto del total. Se trata de 27 concesiones no convencionales que engloban tanto el shale como a las formaciones tight (un gas no convencional de menor elaboración que el shale).

¿Quiénes operan en Vaca Muerta?

Las principales empresas que explotan Vaca Muerta son, en primer lugar, el gigante estatal YPF, que mantiene operaciones en torno a 1454 kilómetros cuadrados, cerca del 25% del área en actividad. La segunda empresa inversora es GyP, local y estratégica. Se trata de la empresa petrolera de Neuquén asociada con empresas privadas que aportan el capital, como Shell, Tecpetrol, Exxon, Pampa Energía y PAE. La tercera es Total, filial argentina de la empresa francesa. Se concentra en producción de gas. La cuarta es PAE, la principal empresa petrolera privada del país. Se dedica a la refinación de combustibles y extracción de petróleo. Su paquete accionario se divide entre la petrolera inglesa British Petroleum y el grupo Bridas de la familia Bulgheroni y la operadora china Cnooc. La quinta es Pluspetrol. Pertenece a las familias Rey y Poli. Es la tercera empresa de petróleo del país. Y la última, entre las primeras, es Pampa Energía de Marcelo Midlin.

Inversiones

El gas no convencional de Vaca Muerta, el shale-gas, inició una producción ascendente. Se incrementó hasta llegar al presente a cerca de un 10 por ciento del total del país.

Las inversiones han sido clave para ese crecimiento. Veamos 2017 y 2018, según un informe del diario La Nación. En junio se anunciaron inversiones por 30 millones de dólares para la construcción de un nuevo gasoducto de TGS, que es un paso vital para que otras empresas inviertan en búsqueda y producción de gas.

El Trama Sur permitirá transportar 25 millones de m3/día en la etapa inicial con un recorrido de 33 kilómetros de extensión. Se le otorgará una concesión no convencional por 35 años a Pampa Energía, de Midlin, con una inversión inicial de 305 millones de dólares, pero que llegará a 2500 millones de dólares en su momento de esplendor. El área abarca unos 200 km2. En octubre de 2017 Exxomobil, la mayor petrolera privada del mundo, anunció una inversión de 200 millones de dólares para ampliar la producción de petróleo y gas en Vaca Muerta, para llevar a producción un grupo de hasta 7 pozos, junto con la construcción de instalaciones de producción e infraestructura de evacuación respectiva.

En julio de 2017 YPF, Total, Pan American Energy y Wintershall firmaron un acuerdo para desarrollar hidrocarburos no convencionales en las áreas Aguada Pichana y Aguada Castro, de la formación Vaca Muerta, que contempla inversiones por 1150 millones de dólares hasta 2021. En abril de 2017 fue el turno de la multinacional Schlumberger, que invirtió 400 millones de dólares en un proyecto conjunto con YPF para obtención de shale oil.

Tecpetrol, empresa del grupo Techint, invirtió 2300 millones de dólares en un gasoducto que procesará en 2019 unos 15 MMm3/día. Las inversiones hidrocarburíferas en Neuquén alcanzaron en 2017 aproximadamente los US$ 3.132 millones y en 2016 fueron de US$ 2.769 millones.

Incentivos

El gran incentivo que tuvieron las empresas para invertir en Vaca Muerta fue la resolución 46/2017, creada por el entonces Ministro Juan José Aranguren, exCEO de Shell. Se trata de un programa de estímulo de la producción. de yacimientos no convencionales de gas a cambio de un esquema de precios subsidiados que mantuvieran a los inversores al margen de eventuales oscilaciones a la baja del costo del gas no convencional.

Por ejemplo, según el esquema tarifario, en 2018 el precio de incentivo del millón de BTU de shale es de US$ 7,50. Cuando en el mercado internacional se paga US$ 3 por millón de BTU por el mismo producto. Esa diferencia se paga vía subsidios directos.

Esa resolución 46/2017 establece que el premio decrezca con el paso del tiempo: caerá a US$ 7 en 2019; a US$ 6,50 en 2020 y a 6 dólares en 2021.

Los principales inversores, con Techint a la cabeza, contraponen estos impresionantes subsidios estatales con que el país ahorrará dinero de importaciones de gas en la medida en que aumente la producción en Vaca Muerta. 

Los principales inversores, con Techint a la cabeza, contraponen estos impresionantes subsidios estatales con que el país ahorrará dinero de importaciones de gas en la medida en que aumente la producción en Vaca Muerta. En un comunicado en mayo de este año la transnacional aseguró que ya en 2018 se ahorrarán 3800 millones de BTU de importación de gas gracias al crecimiento de su extracción y producción de shale. “El subsidio de la resolución 46 que firmó el gobierno es un incentivo que no le cuesta dinero al Estado, ya que la producción reemplaza a los combustibles que habría que usar si no estuviera Vaca Muerta. Hay varios proyectos que hoy no existirían si no estuviera ese subsidio. El gobierno facilitó el arranque de algo que nos puede llevar a un gas más barato en el futuro”, se ilusiona Carlos Ormachea, presidente y CEO de Tecpetrol (diario La Nación).

Subsidios devaluados

Pero esta semana se conoció una noticia que puede amenazar en parte el festivo clima de negocios en Vaca Muerta: la disminución de los subsidios diseñados en base a la resolución 46/2017.

Según informa el sitio especialista en hidrocarburos Ecojournal, los esquemas se subsidios, según lo proyectado por el gobierno, requerían US$ 600 millones en 2018 y unos US$ 400 millones en 2019. Eso cubría la diferencia entre el precio del mercado del gas no-convencional y el precio estímulo que fijó en su momento el exministro Aranguren. Pero, en el marco de la devaluación, el total a pagar en 2019 se eleva a U$S 1.100 millones. Esto es porque, ante la salvaje devaluación de la moneda, el precio del gas no subirá todo lo que prevía el Ministerio de Energía. “Como el precio del gas disminuirá, tal vez, por debajo de los US$ 4, habrá que subsidiar una diferencia de 3 dólares (hasta llegar a 7 dólares, el precio establecido en el plan). No hay dinero para bancar esa diferencia”, admiten desde el gobierno (extraído de econojournal.com.ar)

El recorte entonces de los subsidios sería importante: unos US$ 500 millones para 2019.

El 80% de ese dinero sería para Tecpetrol, la petrolera del dueño de Techint. La transnacional italiana deberá negociar esta inminente quita con las denuncias de los cuadernos sobrevolando la cabeza de su dueño: Agostino Rocca y sus hombres más cercanos.

Por lo pronto, en el borrador del presupuesto figura una transferencia de recursos por $ 27.904,4 millones, unos 700 millones de dólares, según la cotización del último viernes 28 de septiembre.

Vaca Muerta vive desde hace tres años una primavera inversora como no ocurre en otro escenario económico y productivo en la Argentina. La llamada “patria contratista” pone los ojos y los recursos en ese manantial de recursos no convencionales. Lo mismo que potenciales mundiales ávidas de recursos naturales. Entre la imperiosa necesidad de achicar la brecha entre producción e importación de gas, el hiperrentable negocio empresario, las denuncias ambientales, y una población acechada por el aumento sideral de las tarifas, transita la relación entre un país y sus principales recursos naturales.

 

 

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