Análisis y opinión

XV EDICIONES DEL ENCUENTRO NACIONAL DE MÚSICOS

MÚSICA
21 de agosto de 2018

El Encuentro Nacional de Músicos celebra sus XV ediciones entre el 20 y 26 de Agosto con los ya clásicos Conciertos y dieciocho Talleres de Grandes Maestros. En las distintas noches se presentarán el Dúo Coplanacu, José Luis Aguirre, Juan Carlos Baglieto, la uruguaya Ana Prada, Lito Nebbia, Luciana Jury, Rubén Goldín y la Orquesta de Cámara Municipal de Rosario con el trío Aura!  Opinan en esta nota los organizadores Myriam Cubelos, Martin Neri, Irene Rodríguez, Raùl Rey y Natalia García Cervera.

 

Por Bernardo Maison

La escena posible se da una noche cualquiera alrededor de una mesa, en ronda de mate o habiendo destapado un vino para bajar el día y hacer fluir las ideas. Era el año 2003 cuando un reducido grupo de musicxs de Rosario comenzó a imaginar para la ciudad un encuentro que recibiera a artistas de todo el país. Los  fundadores de la iniciativa, Myrian Cubelos, Juancho Perone, Martin Neri, Irene Rodríguez y Raúl Rey se asociaron bajo la necesidad de crear un nuevo marco cultural que permitiese a tantisimxs cantorxs, compositorxs e intérpretes presentar y tocar las músicas de raíz folclórica que estaban componiendo e interpretando y que mayormente circulaban por canales silenciosos y alternativos a la programación de los grandes festivales y los medios de comunicación. Porque como dicen desde el Encuentro Nacional de Músicos, en “los márgenes y las orillas de los discursos hegemónicos siempre quedan lapsus por donde se filtran otras voces, otro canto”.

Nacido bajo el influjo del Nuevo Cancionero, aquel movimiento musical-literario que en 1962 presentaron en Mendoza Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez, Manuel Oscar Matus y Tito Francia, el Encuentro Nacional de Músicos comenzó a materializarse en una primera edición de altísimo vuelo en octubre de 2004 con los conciertos de Jorge Fandermole, Aca Seca trío, Juan Falú, Raúl Carnota (una especie de padrino de la iniciativa), Chango Farías Gómez, Manolo Juárez e Hilda Herrera entre otrxs valiosxs exponentes.

Habiendo llegado este año a las quince ediciones ininterrumpidas, en su andar, el Encuentro supo ir asimilando otras vertientes estéticas e ideológicas con espesor histórico como aquellas que fueron surgiendo en el país durante los últimos años. 

A la línea histórica reivindicada en los fundamentos del Encuentro Nacional de Músicos, además de los inspiradores cuyanos, se agregaron -quizás también desde el principio con el mismo grado de importancia- el criollismo Yupanquino, la belleza telúrica de los Hnos Abalos, la actitud antropológica de Leda Valladares, la modernidad de Cuchi Leguizamón y Eduardo Lagos, o los gestos experimentales del propia Chango Farías Gómez. Desde la década del 30 y 40 en adelante, la tradición revisitada como un cuerpo vivo y en constante tensión.

Tanto en las noches de conciertos, donde los músicxs consagrados "prestan su público a los más jóvenes” —al decir de Raúl Rey—, como en los espacios que contienen los talleres a los que asisten inscriptos de todo el país, el Encuentro fue forjando, edición tras edición, nuevos lazos hacia el interior de la música popular argentina, generó diálogos regionales e  intergeneracionales y apostó a la construcción de nuevos públicos sensibles y atentos a las propuestas programadas. Como un logro del contacto fluido entre los Talleres y Conciertos es que muchxs alumnxs que llegaron a Rosario a formarse, años más tarde terminaron programados en la grilla del Encuentro.

Invitados a reflexionar sobre sus primeros quince años de historia opinan en esta nota de La Canción del País, los fundadores Myriam Cubelos, Raúl Rey, Irene Rodríguez y Martin Neri, y la jovén integrante de la comisión organizadora Natalia García Cervera que  se sumó “desde hace algunos años”, al igual que muchxs otrxs músicxs que ya tomaron la posta para mantener viva la iniciativa.

“Quince años después de esa noche en que nos juntamos en la casa de Myriam para empezar a soñar con la posibilidad de hace encuentros anuales, creo que el saldo no puede ser mejor. Ha sido una experiencia maravillosa. La de los talleres porque ha dejados huellas muy profundas en los alumnos, en los docentes que también vinieron a tomarlos y en nosotros que los fuimos organizando” –comenta Raúl Rey–. El integrante del Grupo Madrigal dice que “en cuanto a los conciertos me parece notable destacar la calidad humana de los músicos reconocidos que vinieron a prestar su público para que los artistas nuevos pudieran ser escuchados y valorados en su justa dimensión”.

“Para mí la importancia radica en la posibilidad del intercambio tanto arriba como abajo del escenario entre músicos de distintos puntos del país. Y lo más hermoso, entre músicos de distintas generaciones” opina Natalia García Cervera, la cantante que apenas terminó su secundario “ingreso a este movimiento”. “Eso significó escuchar a grandes creadores, interpretes, arregladores, y referentes de nuestra música de primera mano y empezar a entender así un montón de cosas. No sé si alguno de los gestores del proyecto alguna vez imagino una proyección así en el tiempo. Creo que supieron estar atentos y responder a una necesidad propia que reflejaba evidentemente a una necesidad colectiva”.

Por su parte, Myriam Cubelos, la interprete solista e integrante del Trío Agualuna, explica que se trata “un pequeño grupo de músicos que a los largo de estos años hemos puesto mucha energía y pasión en sostener este espacio”. “Ya desde 2004 creíamos que era un espacio necesario porque no había en el país un encuentro donde los músicos fueran respetados como profesionales, pero además un espacio para músicos no comerciales, gente no conocida pero con mucho talento, que seguía trabajando sobre nuestra raíces, en nuestra identidad musical”.

Sobre los Talleres de Grandes Maestros Cubelos opina que “vienen a suplir un trabajo que no existe institucionalmente en la Universidad o en los Institutos Terciarios. Un lugar donde estudiar la música criolla. Hay siempre un proyecto para que suceda pero a pesar de haber tenido tantos alumnos en los talleres del Encuentro ese espacio sigue sin estar. Seguimos  bregando para que suceda”. Este año hay clases de guitarra, piano, canto, interpretación, poesía, danza, percusión, entrenamiento rítmico, bajo, arreglos vocales y ensambles de cuerdas, corales e instrumentales.

A Martin Neri, otro de los fundadores, le interesa utilizar a la canción como emblema para hablar del Encuentro: “Un idea que tengo es que la canción es una herramienta, una materia prima, un dispositivo que viene a permitirnos volver a reconstruir la historia, con todo lo que otras generaciones no han podido. La canción como materia prima para reencontrarnos”. De todos modos, el autor de Matriz del Agua dice que “para que (El Encuentro de Músicos) siga vivo tiene que tener otras inquietudes, tiene que haber siempre una autocrítica, tiene que suceder siempre algo nuevo que nos interpele no solo como músicos sino como seres sociales que somos. Ojalá  que esta celebración sea un punto de partida para replantearnos cosas y poder seguir apostando a tener otras inquietudes”.

“Son tantos años que parece increíble”, reflexiona Irene Rodríguez. “Nos juntábamos preocupados por la falta de espacios para este tipo de músicas que nosotros cultivábamos y cultivamos durante tanto tiempo y que habían sido desplazadas por propuestas más comerciales. Nuestra propuesta no se trata de un folclore anquilosado, sino con dinamismo, que inventa armónica y melódicamente, con toda su riqueza rítmica”. La integrante de Madrigal recuerda que su grupo “movía una gran cantidad de público en el retorno de la democracia” y que ahora se preguntaban a dónde estarían esas personas de alrededor de cincuenta años. “Había que buscar la forma de volver a convocarlos, con esos principios empezamos a pensar en recitales, invitando a estos grupos nuevos pero a su vez a otros reconocidos que también estaban con muy poca posibilidad de trabajo y muy entusiasmados, como Chango Farías Gómez, Raúl Carnota, la querida y entrañable Mercedes Sosa que vino a darnos un apoyo incalculable”.

 

La programación
 

MARTES 21 - 21.00 Hs. GALPÓN DE LA MÚSICA (Sargento Cabral y el río)

Dúo Coplanacu
Germán Gómez
Cuenca
Mario Hugo Sosa
Muestra del Ensamble vocal con arreglos y dirección de Diego Petrelli
Con intervenciones de Gauchos reversibles

MIERCOLES 22 - 21.00 HS.  PLATAFORMA LAVARDEN (Mendoza y Sarmiento)

Lito Nebbia
Luciana Jury
Tarde agua
Madrigal
Muestra del Ensamble de guitarras con arreglos y dirección de Marcelo Stenta
Con intervenciones de Andrea Fiorino

JUEVES 23 - 21.00 Hs. PLATAFORMA LAVARDEN (Mendoza y Sarmiento)

Ana Prada
Rubén Goldín
Analía Garcetti
Matías Martino
Homenaje a Edgar Morisoli
Con la conducción de Esteban Vázquez

VIERNES 24 - 21.00 Hs. Teatro Príncipe de Asturias - CCPE (Sarmiento y el río)

Orquesta de Cámara Municipal de Rosario con el trío Aura! / Director invitado: Gustavo “Popi” Spatocco
Cholo Montironi
Sebastián Benazzi
Con la conducción de Anabel Barboza

SABADO 25 - 21.00 Hs. Teatro Príncipe de Asturias - CCPE (Sarmiento y el río)

José Luis Aguirre
Natalia Perez y Cántaro
Ensamble Litoral
Muestra de la orquesta de 50 atriles con arreglos y dirección de Lilian Saba
Sauce Litoral

DOMINGO 26 - 20.00 Hs. GALPÓN DE LA MÚSICA(Sargento Cabral y el río)

Juan Carlos Baglietto
Tangrama
Germán Gómez
Quinteto Tiempo
Con intervenciones de Germinal Terrakius

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