Cinco testimonios sobre el Festimug II

"Una realidad muchísimo más flashera que nuestros sueños"

MÚSICA
22 de junio de 2022

Fotos: Santo Estudio / Mug Rosario

 

“Aún sin caer del todo, sólo queremos decirles GRACIAS eternas a todes y cada une por hacer del Festi una realidad muchísimo más flashera que nuestros sueños”. La cuenta de instagram del Movimiento Unión Groove retrata en fotos, videos y comentarios apenas algo de todo lo que significó el Festimug II, celebrado el pasado viernes 17 y sábado 18 de junio en el Galpón de la Música.

Diseñado especialmente por el MUG, pasaron por el festival bandas, djs, performances, feriantes y una cantidad enorme de personas predispuestas al agite colectivo. Los 2 escenarios tuvieron a Caliope Family, Latelonius, Cortito y Funky, Budajipis, Triga Nigga, Joako 22, Groovin Bohemia, Kunyaza, Chokenbici, Suave Lomito, Bookx y la nn, Dani Perez, Franco Zemog, Artículo 19, Bifes con Ensalada, Guardiana de la Bahia, Juan Fak, Sofia Casadey y Circo Lumiere. Las visuales fueron de Antonella Marioni y Agustina Ingaramo, el diseño de luces de Manuel Aguilera y el sonido de Sonido Suena.

En esta nota colectiva de La Canción del País les pedimos a cinco personas que asistieron al Festimug que nos cuenten cómo lo vivieron y qué les quedó de la experiencia. Opinan Malena Podestá (operadora de sonido y productora), Dani Pérez (músico, productor y dj), Mariana Soto (productora y conductora de radio) Frani (músico de Suave Lomito) y Ariel Gianuzzi (coordinador del Galpón 11).

Malena Podestá (operadora de sonido y streaming, productora en Planeta Cabezón)

La Asociación civil Movimiento Unión Groove (MUG), nos invitó a ser parte de la segunda edición del Festimug y el evento nos dejó con una sensación de goce permanente. Este festejo es mucho más que un festival de bandas. La propuesta puso en movimiento una red de trabajadores de la cultura que va desde lo musical hasta los artistas, técniques, gestores y emprendedores de la ciudad, y dejó en evidencia que la cultura es industria, es trabajo y es red.

El galpón 11 recibió al público desde temprano con un espacio renovado, ofreciéndonos una gran feria y dándonos la bienvenida con una propuesta gastronómica que nos permitió conocer emprendimientos locales. La lógica es otra, ya no nos encontramos con las grandes marcas vendiéndonos todo lo que "necesitamos" para habitar la nocturnidad.

Las pantallas que unían los dos escenarios principales nos dejaron boquiabiertos con las visuales que acompañaban el clima generado por el groove. La grilla no dio tregua y los escenarios sonando en simultáneo mantuvieron nuestros cuerpos en constante movimiento. En una ciudad donde cada vez son menos los espacios disponibles para disfrutar de las propuestas artísticas, poder abrazarnos y bailar, se siente como un mimo, un reencuentro, la vuelta a casa.

El MUG demostró una vez más la capacidad de la autogestión colectiva, la posibilidad de realizar un evento de calidad y magnitud que nada tiene que envidiarle a los realizados por grandes productoras. Una experiencia que aún nos mantiene extasiados y que hizo la diferencia en el panorama cultural de la ciudad.

Dani Pérez (músico, productor, dj)

El Festimug segunda edición hizo temblar de arriba a abajo al Galpón de la música el pasado finde y, si tuviste la suerte de asistir, decime si no te sacudió por completo. Ni idea de arquitectura, pero supongo que para levantar el techo de una escena hace falta conmoverla hasta sus cimientos. Un festival independiente y horizontal, sin rivalidades ni hostilidad, funcionando; un galpón como nunca antes lo viste ni escuchaste, un equipo técnico impecable, a todo momento ocupándose de les artistes, mucha, pero mucha gente en el público predispuesta a escuchar y poner el cuerpo, pibas en la técnica, pibas en la produ, pibas en el escenario.

Probablemente haya peros, gracias, no me interesan. De lo difícil de transitar la escena rosarina ya lo sabemos sobradamente. Falta de lugares, que la gente, que el estado, los privados y bla. El foco estuvo en el afecto: arte, trabajo y afecto, no sé en qué orden pero no importa porque no altera el resultado.

Después del Broda Festival, la Groovin Bohemia en el Hipódromo, el Festival Kuikatl III y este Festimug, entre muchos otros eventos culturales de la ciudad, es de necios negar la potencia y los aciertos de la nueva escena y sus maneras. Claro que no estaban todos, nos fragmentan aún las aburridísimas discusiones estéticas y personales, sin entender que la música es nuestra casa y absolutamente todes, un colega. No te lo pierdas la próxima: no es O es Y.

La palabra “referente” sonó en mis oídos varias veces a lo largo de los dos días. Sonrío tranquilo y agradecido por este regalo. Mi referencia siempre fue el futuro y, al menos por este fin de semana, poco importó el laberinto que es Rosario, porque el futuro son ustedes.

Mariana Soto (productora, conductora de Radio Sí)

Sobre el reciente FESTIMUG podría detenerme en mil cosas: la impecable puesta en escena, las once bandas soñadas, la excelente producción, lo histórico de poner una pista en el subsuelo del Galpón 11, la iluminación o la maravillosa idea de hacer un patio fumador interno donde el público pudiera estar abrigadito y cerca del escenario para no perderse nada. Porque el MUG se piensa como público a la hora de crear propuestas y ahí radica uno de sus más grandes superpoderes. No son empresarios intentando hacer más billetes sino pibis buscando hacer las cosas bien, cambiar la jugada, ofrecer en cada puesta el mejor espectáculo del mundo.

Para mí lo más hermoso e infalible de este movimiento es la unión. Bandas que se bancan y se potencian mutuamente para crear una escena, para crecer en manada y proyectarse. Desde compartir la fecha de un amigue hasta discutir el arreglo económico que te ofrecen en un bar, pasando por prestar cables, camisas y hasta dar abrazos. Muchos abrazos.

Reducir el MUG al éxito del festi que vivimos el finde pasado es quedarse corto. El colectivo de artistas y gestores supo entender la jugada y la necesidad de una escena que se alimente no solo de sus hacedores sino también de sus consumidores. “El MUG son ustedes” dijo Ani Bookx en su despedida al público, con un Galpón estallado, saltando y coreando con Groovin Bohemia. Y ya lo creo que sí. Este logro, esta movida, esta tribu son de Rosario. Creados en Rosario y con proyección al mundo. Movimiento, Unión y Groove, por supuesto.

Frani (músico de la banda Suave Lomito)

La segunda edición del FestiMug fue una experiencia compleja de traducir en palabras, ya que está más próxima a deseos, expectativas, admiración y sentires que a las primeras. Eso es por el hecho de haber participado en la primera edición siendo parte del público y ahora integrando la grilla de bandas que tocó en el Festival. Es difícil de racionalizar en la vorágine del día a día, en donde le metemos para adelante y damos por hecho las cosas buenas cosas que ocurren. Una vez terminado el evento y después de unos días de calma pude comprender mejor las cosas, sentir todo lo que logramos con esta gente bella y trabajadora. Lo comprendemos desde un lugar lejano a la racionalización.

Mi falta de entendimiento proviene ya desde el primer vaso con la tipografía “FestiMug” que adquirí en el lejano abril de 2019 en la primera edición del evento. Me enamoré de todos y cada uno de los proyectos que tocaron, desde el formato jazz trío de Lilu3 hasta los pogos misa-funkeros de bandas como Cortito y Funky o Groovin’ Bohemia. Pude contentarme con admirar anonadado desde la horda groovera rosarina hasta el escenario único con el que contaba el festival.  En ese otoño la formación musical a la cual pertenezco comprendía menos de media vuelta al Sol.

Luego de un EP propio, una pandemia global y un cambio de conductor en Intrusos pasamos a integrar el Movimiento Unión Groove y a comprender cómo aportar realmente de manera colectiva y constructiva a la cultura de esta región. Aprendimos que hay que mover cielo y tierra para realizar un festival de semejantes proporciones. Comprendimos qué hace falta para que otre pibx anonadade compre un vaso que diga “FESTIMUG 2”.

Ariel Gianuzzi (coordinador del Galpón de la Música)

Ejemplo de gestión grupal y complementación de talentos, el MUG es hoy quizás el proceso más virtuoso de la colectivización de músicos en la ciudad. Un plan común, una comunión estética y una construcción a la par que se plasma claramente en cada una de sus acciones y que se disfruta sobremanera en los FestiMug. Se suma el hallazgo de la sinergia con productores profesionales (en este caso, los siempre pujantes y bien dispuestos Agua de Río) y el Estado Municipal (como facilitador y host). Algo que no solo se celebra sino que también se reclama como necesario en muchas más ocasiones.

El resultado de este último fin de semana no pudo ser mejor: éxito de convocatoria, de propuesta, de apuesta, de consumo y de disfrute. Cada una de las piezas funcionó a la perfección para poder ofertarle a Rosario, ciudad hiperprogramada pero con limitada cantidad de propuestas diferenciales, un evento con sello local de calidad nacional o internacional aún en su propia escala. Disfrutar de cada idea, dejarse llevar por el Groove, sonreír ante cada cara conocida como diciendo ¡Viste que lindo! ¡Viste qué bueno!, fue casi una obligación en este segundo Festimug. Brindemos una y mil veces por eso y porque no se corte.

 

 

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