
Tweet de quien escribe del sábado a las 11.27 de la noche. “En dos canciones los Gorriones ya transformaron la sala Lavarden en otra cosa. Rock revulsivo el que cambia al ojo lo visto mil veces”.
Y la sensación lanzada con la freneticidad que impone estar sorprendido por algo que se está viviendo –y tener a mano un modo para decirlo–, tuvo que ver con una cierta conmoción instantánea alentada por varias razones.
Ni bien finalizó la encendida performance de Jubany que abrió la noche, y acaso antes también, ya se percibía en el aire esa electricidad casi imposible de transmitir y que (¡Oh gloria a la música!) todavía puede ser experimentada cuando uno se mueve a ver una banda. Claro que la banda tiene que hacer todo lo demás. Y Peligrosos Gorriones lo hizo desde el comienzo de su show.
Ante los primeros acordes del tema "Escafandra”, algunos integrantes del publico se sacudían a merced del escenario mientras el cuarteto comandado por Francisco Bochaton en bajo y voz ya era una furia, lo que inmediatamente significó un chispazo que revitalizó ese espacio conocido e instituido a través de tantos recitales y conciertos.
Sin obviar las expectativas que generaba el show, cosa ineludible si se tiene un resto de in-formación sobre lo que se va a ver, ya que el grupo se presentaba en vivo casi como si fuera una vuelta (a pesar de que lo habían hecho un par de veces en 2009 y 2010 y una de ellas en Rosario), la música tocada por el cuarteto que completan Guillermo Coda en guitarra; Rodrigo Velázquez en batería; y Martín Karakachoff en teclados, arremetía compacta y potente, seca y sin concesiones, tal el estilo que detentan los formados en La Plata entre 1991 y 1998.
“El bicho reactor”, “Siempre acampa”, "La Mordida", “Tesoro”, “Cachavacha”, “Continuo Susto”, “Manicomio gris”, o “Serpentina” son el testimonio de la incomodidad que supieron cultivar los Gorriones en el marco de aquel “Nuevo Rock Argentino”, fenómeno musical que completaban a mitad de la década del noventa Babasónicos, Los Brujos, Juana La Loca, Tía Newton y Massacre.
Tras editar “Vivo 2014” y con una vuelta mas definida, como también lo hicieron hace dos años los Illya Kuryaki y mas acá Los Brujos, Peligrosos Gorriones tiene encima el paso de los años y una fuerza que aniquila en la sucesión de canciones. Casi no hubo palabras entre tema y tema, y más allá de alguna ironía o el saludo al público por parte del cantante, la banda se mostró ajustadísima y avasallante.
Ese teatro de operaciones consistente, tramado con las canciones de los discos Peligrosos Gorriones (1993), Fuga (1995), y Antiflash (1997), más alguna composición nueva, resuena de un modo dislocado en este contexto actual en el que casi todas las canciones se entienden.
Txt. Perry
LISTA DE TEMAS DEL RECITAL 18/10/14, PLATAFORMA LAVARDEN

















































