POEMAS DE LA TUCUMANA FLORENCIA MÉTTOLA

POETAS DEL PAÍS
25 de marzo de 2018

Sobre todo si llueve

 

Sobre todo si llueve y a nadie le importa lo que

A otro le pasa así sea que sin querer lo parta un rayo

Noche y día sin cesar en el fondo

Todo está destruido pero no por eso quiero atragantarme/aunque preferiría

Irme       con          él      bien lejos  me duelen los ojos y

Ando ciego. Tanteando con un bastón torpe perros en la calle

Gracias a una suerte de duelo perpetuo que me impide

Olvidarme que estoy vivo y tengo el impulso como un

Mar que me aleja con piedras a cuestas en los bolsillos

Atareados por tantas horas de hurgarlos en busca de algún resto/huella de oración

Lamento

Decirte

Oh! Esto tal vez sea un juego pero qué es mejor que miles de formas de decir

Nieve, es páramo desolador de

Años viejos que vuelven y te pegan en la cara no como brisa fresca sino como una rama seca gruesa llena de

Dolor que corre por la frente como un hilito de sangre caballo veloz

Ojalá hubiera más palabras que importen como el silencio este que tengo aquí ahora presente sin tiempo

 

Me gustan más  las chicas porque

 

Me gustan más  las chicas porque me parecen más tiernas y para nada amenazantes, aunque ellas me rompan una y otra vez el corazón y se vayan con lo amenazante y poco tierno en general

Una asceta se vuelve dona Juana, xi chuan tergiversado

Somos los sucios buenos para nada que vivimos en covachas atrincheradas llenas de ropa libros polvo acumulado en capas y capas arriba de todos los muebles

Los que no nos preocupamos por la ropa el olor el pelo la nieve el río o el sol y comemos con los dientes y reímos y bebemos en un árbol una plaza en cualquier mesa cualquier casa y no dejamos de ser lo que somos ni por un segundo aunque nos cueste hacernos nuestro propio desayuno lavar nuestra propia ropa comer nuestra propia comida hacer nuestros propios libros y ser buenos, los buenos y las buenas que se fijan en el equilibrio del universo y hacen el mismo equilibrio para mantenerlo vivo a pesar del hambre la pobreza y no tener casi nunca un peso pero sí una palabra dos tres miles y miles que ya son poemas algunas otras conversaciones un millón de conversaciones que sostenemos con esfuerzo como si fuera sostenernos a nosotros mismos y decimos lo que sentimos sin vergüenza sobre todo si es miedo o amor o las dos cosas y lo damos igual aunque nos digan que no pero no como un cristiano sino como alguien que se tira al pasto y puede ver el cielo y oler el riachuelo y pensar que a pesar de sentirse solo la mayor parte del tiempo está esa alimaña que revolotea y esa tierra y ese pasto y esa nube y ese pescado que comí sin querer pero que fue bueno y hay libros y poetas y amigos y festivales y ferias y bolsos y recepcionistas y mozxs que piensan lo mismo que creen lo mismo en ese preciso instante de

     P03$14---------poesía

 

Cangrejo piensa fuego

 

Podría nombrar cada cosa que hay en mi casa

Un día

Toda la basura

Hasta la más mínima partícula de polvo será nombrada por mí

En esta casa

Y después barrida y borrada

Un día

De verano      de enero.       que son largos como el suero de un moribundo en terapia intensiva

Al que cuido y veo respirar con extrema dificultad         a través de esos tubos

Ese día de verano intenso de limpieza que nunca llega

Porque se lleva todo

Incluso la limpieza;

 

Hoy pensé que mi madre podría haber estado en minúsculas partículas de cada cosa que he estado limpiando en esta casa

Y la he estado borrando, barriendo, echándole agua, tirándola

No me sentí ni mal ni bien

Después pensé que esta alergia es todo el polvo que me trago por no limpiar y borrar, o no tener una estúpida aspiradora o no tirar baldazos de agua

Baldear agua correr

O vivir en esta choza en el medio de la ciudad

Pero no soy el agua que pienso que soy

Y ya puedo borrar un sueño que no me interesa sólo con un gesto de la mano que dice: bueno, ya está, para eso me despierto

Era una tía hermana de mi padre a la que nunca quise demasiado que no paraba de buscar algo en una alacena y me detenía y me detenía y me detenía

Porque soy este estanque esta acequia este riachuelo y no el agua que pienso que soy

Río

Mar

Cangrejo piensa fuego

 

 

Florencia Méttola (San Miguel de Tucumán, 1981) es traductora, artista visual, DJ e integrante de la banda indie Florencia y los monos de la odisea del espacio. “La escritura, más que un oficio, es un impulse aunque eso no le quita trabajo a los textos que uno produce. Ese impulso está anclado en la idea de leer literatura desde muy chica y es también una forma de estar en el mundo”, nos dice. Entre sus libros se cuentan la novela  Los románticos perdidos, los diálogos Estatura Promedio y el relato Feliz cumpleaños (Gato Gordo ediciones), y Pastillas (Charqui Ediciones). Además de dar un taller de escritura creativa, Florencia Méttola escribe críticas sobre muestras de arte en Tucumán.  Su libro de poemas Deseo y decepción, fue editado por EMR (2017) tras haber obtenido una mención en el Primer Concurso Nacional de Poesía de dicha editorial.

Escuchá su lectura de
de cinco poemas

 

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