De Pedroni a Gandolfo

UNA HISTORIA DE LA POESÍA DE SANTA FE

LITERATURA
7 de noviembre de 2018

Los ojos nuevos y el corazón. Antología de la poesía moderna de Santa Fe, es un libro reciente editado por Espacio Santafesino Ediciones en su proyecto Territorio, panorama de obras que vuelcan su mirada hacia el entorno: un lugar, una época, una lengua, un modo de sentir y transitar el paisaje. “Hice un prólogo que es una especie de historia de la poesía de Santa Fe”, dice Martín Prieto, compilador de este trabajo que comienza con José Pedroni, (Gálvez 1899), continúa con dos poetas territoriales que lo preceden temporalmente; José Cibils y Horacio Caillet-Bois, y llega hasta la producción de Francisco Gandolfo en los años 70.

“Pensé una posible historia de la poesía de Santa Fe a partir de dos figuras centrales, dominantes, super-influyentes”, explica Prieto. Una es el galvense, autor de “La Gota de agua”, su primer libro salido de 1923, (El prólogo comienza con una coincidencia; Borges también publicó ese año su primer libro “Fervor de Buenos Aires”), el otro es Juan L. Ortiz, que no es de Santa Fe –es entrerriano– pero “es enormemente influyente en la poesía que se escribe en Santa Fe de los años 50 en adelante”.

¿El prólogo que escribiste es un ensayo?

MP: Si, un ensayo histórico que se llama “Símbolo, representación, entresueño y materia”. Toda antología reclama un criterio interno de organización. Si no, es sólo una selección de poemas ordenada temática o cronológicamente, según el gusto del antólogo. Creo que toda antología es intencionada. Pero, me parece, una cosa es que la intención esté solo sostenida en el gusto y otra en algún tipo de criterio. En este caso el criterio fue historiográfico. Pensé una posible historia de la poesía de Santa Fe a partir de dos figuras centrales, dominantes, super-influyentes. Una va de suyo: José Pedroni. La antología abre con Pedroni. Es el primer poeta moderno de Santa Fe. El primero en “mirar alrededor”. En construir, para el territorio, una dimensión simbólica, imaginaria, poética. Y en hacerlo además con los instrumentos formales contemporáneos a su época. Hay, por supuesto, algunos otros poetas “territoriales” que anteceden a Pedroni en ese interés. Pero son formalmente anacrónicos. Y una forma anacrónica está guiada por un imaginario anacrónico también. Hemos incluido en la antología de todos modos, así sea en su carácter de “antecedentes”, a dos poetas territoriales que preceden temporalmente a Pedroni: José Cibils y Horacio Caillet-Bois.

"Pedroni es el primer poeta moderno de Santa Fe. El primero en “mirar alrededor”. En construir, para el territorio, una dimensión simbólica, imaginaria, poética. Y en hacerlo además con los instrumentos formales contemporáneos a su época"

Pero en la antología aparecen después…

MP: Claro, porque es Pedroni, en su carácter de fundador, quien les da, en términos retrospectivos, carácter a sus obras. Si la antología comenzara, cronológicamente, con Cibils y Caillet-Bois no podría continuar. Porque sus obras no fueron influyentes, no tienen sucesión. Pero si empezamos con Pedroni, la potencia de su obra no solo se proyecta hacia el futuro, sino que también alcanza hacia el pasado, lo resignifica, lo carga de un nuevo valor.

Martín Prieto y Pedro Cantini (Ministerio de Innovación y Cultura) presentando el libro. Foto Fernanda Forcaia

¿Y la otra figura central?

MP: Juan L. Ortiz.

Que no es de Santa Fe.

MP: No, pero es enormemente influyente en la poesía que se escribe en Santa Fe de los años 50 en adelante. Pedroni concentra a su alrededor lo que yo llamo una “armada imperial”. Los grandes poetas posmodernistas que nacieron en Santa Fe o contribuyeron a conformar una suerte de ideal territorial, en términos poéticos, de la provincia: Ezequiel Martínez Estrada, Alfonsina Storni, Emila Bertolé. Y es también un autor muy influyente a futuro: Carlos Carlino, Felipe Aldana, Amelia Biagioni son otros grandes poetas cuyas obras aparecen, por lo menos en un primer momento, amparadas por la potencia de la de Pedroni. Pero es un hecho que a mediados de los años 50 su influencia empieza a decrecer. Y surge un nuevo grupo de poetas, sobre todo y al principio en la ciudad de Santa Fe, muy apegado al magisterio de Juan L. Ortiz.

¿Quiénes son?

MP: Hugo Gola, Francisco Urondo, Juan José Saer. Que a su vez muy tempranamente confraternizaron con poetas de Rosario (o en Rosario) como Rafael Ielpi, Aldo Oliva, Hugo Padeletti, Rubén Sevlever, Jorge Conti.  Este es el primer gran grupo de poetas de la provincia. Viajaban para verse, compartían aficiones literarias, sociales y en algunos casos también políticas, se leían entre ellos, se dedicaban poemas. Y para casi todos ellos la figura de Ortiz era imperial. Por eso me interesó transgredir las limitaciones políticas del territorio y pensar, por un momento, en la gravitación de un reconcetrado entrerriano en la poesía de Santa Fe.

Tengo los ojos nuevos, y el corazón. Admiro
las cosas más humildes, y te miro y te miro
sin hablar.
¡Oh, todo por el hijo que tengo que esperar!

(Maternidad. José Pedroni)

La antología cierra con Francisco Gandolfo. En los años 70.

MP: Si. Yo veo un cierre de esta serie cuando se publica en Rosario el número 2 de la revista el lagrimal trifulca. Por un lado la revista le dedica un pequeño dossier a Juan L. Ortíz, anunciando la publicación de En el aura del sauce, que sale en 1970 por la Vigil. Y por otro, y en ese mismo número, se anuncia la publicación de Mitos, el primer libro de Francisco Gandolfo. Quien tiene, en su obra, unos poemas buenísimos dedicados a Juanele pero que, a su vez, abre con su propia revista un mundo nuevo en la poesía de Santa Fe que, a su vez, resignifica  la obra de otros autores incluidos en este antología, que tal vez armen un sistema más débil en relación a los poetas antologados, pero que son muy potentes en términos de influencia futura, como es el caso de Facundo Marull o de Arturo Fruttero.

Es decir, que el cierre abre.

MP: Claro. Tal vez, en una serie siempre en movimiento, algunos poetas preponderantes de esta antología, como el mismo Pedroni, no sean influyentes en la poesía que se escribe ahora. Tal vez tampoco lo sea Juan L. Ortiz. Como sí lo son Marull, el mismo Gandolfo, Oliva, Beatriz Vallejo, Kiwi, Juan Manuel Inchauspe o Marilyn Contardi. Es decir las ramificaciones nerviosas de esta antología, que cierra en 1970, gravitan en la poesía que se está escribiendo ahora mismo.

¿Los poetas de la antología se leían unos a otros? ¿Se pensaban como parte de un conjunto?

MP: Sí. Hay un montón de sociedades que pueden rastrearse en dedicatorias de poemas o en articulos de unos estudiando o celebrando poemas de otros. Los poemas que Amelia Biagioni le dedica a Pedroni, el ensayo de Carlos Carlino sobre Pedroni, el poema de Pedroni dedicado al mismo Carlino, los textos de Arturo Fruttero sobre Padeletti y Fausto Hernández, el de Hernández sobre Marull, los poemas de Juan L. Ortiz dedicados a Pedroni, Gola y Saer, los de Saer a Juan L. Ortiz, Padeletti, Oliva, Ielpi, el libro de Urondo dedicado a Gola y a Juan L. Ortiz, el ensayo de Marilyn Contardi sobre Inchauspe, el libro de Beatriz Vallejo dedicado a Kiwi. Por citar solo algunos. Lo que habla del reconocimiento de una familiaridad. Y de alguna manera, en la suma de esas parcialidades que además están cruzadas, son, como se dice, “de corte”, del implicito reconocimiento de la existencia de un conjunto. Lo que, de paso, reafirma la idea de una “poesía en Santa Fe”. Que no se trata solo de la existencia de un grupo de poetas nacidos en una determinada provincia ni de un grupo de poetas –ese mismo, u otro- que cante con entusiasmo a sus ciudades o a su paisaje. Sino de un entramado de influencias en términos contemporáneos y futuros, reconocimientos, amistades literarias, etc.

Del editor: Agustin Alzari. Espacio Santafesino Ediciones.

El trabajo de Martín Prieto, su compilación y el ensayo preliminar sobre la poesía moderna de Santa Fe demarcan un territorio nuevo y brindan, en conjunto, una lectura contemporánea de una tradición conocida o reconocible pero también de límites difusos.  Menos estudiada o visitada o leída en su conjunto de lo que podría pensarse.
Claro que un libro de estas características, original, de largo aliento, con su necesaria producción, es especialmente interesante para nuestro catálogo. Da a conocer a los lectores contemporáneos una escena central de la cultura de Santa Fe, y lo hace desde el placer por la lectura, por el encuentro con autores clásicos, no tan clásicos, ocultos, inesperados, pero en todos los casos significativos.
El trabajo que Prieto realizó en poesía, tiene su complemento en libro Ciudades, campos, pueblos, islas. Relatos clásicos santafesinos, con quien conforma un díptico que muestra, como un friso, las experiencias de escritura moderna en la provincia.
El marco de contención (y también de expansión hacia el formato digital ) de estos libros es el proyecto Territorio, que propone un panorama de obras que vuelcan su mirada hacia el entorno: un lugar, una época, una lengua, un modo de sentir y transitar el paisaje. Hitos de la historia cultural santafesina que proyectan un mapa imaginario, e irrumpen con formatos actuales para provocar un encuentro con las nuevas generaciones. En nuestra web se puede leer, de manera libre y gratuita, ya buena parte de estos materiales.

 

Los ojos nuevos, y el corazón

Selección y ensayo preliminar: Martín Prieto
Edición: Agustín Alzari
Diseño: Verónica Franco y Liliana Agnellini
Investigación bibliográfica: Ernesto Inouye
Corrección: Milena Bertolino

LITERATURA
ÚLTIMAS NOTAS
@ La Canción del País 2017