Entrevista a los curadores del FIPR

Nueva edición del Festival Internacional de Poesía Rosario

LITERATURA
15 de septiembre de 2019

Los nuevos curadores del 27º Festival Internacional de Poesía Rosario Daiana Henderson y Bernardo Orge hablan de la edición que va del 19 al 22 de septiembre. Se refieren a su trabajo de exploración por las voces de la poesía actual, los criterios de programación, al contacto de la poesía con otras prácticas y a las interpretaciones y críticas que suscita el encuentro nacido en 1993 en la ciudad.

 

Daiana Henderson y Bernardo Orge son los curadores del 27º Festival Internacional de Poesía Rosario que se desarrollará entre los días 19 y 22 de septiembre de 2019. Ingresados al equipo de trabajo en 2013 y 2014 respectivamente, cuando el director del festival era Martín Prieto, acompañaron luego a Daniel Garcia Helder en su rol de coordinador. Ambos, también poetas, —y con otras tareas en el campo poético-literario de la ciudad (editores, críticos, docentes, talleristas)— pasaron a tener ahora la responsabilidad en la selección de los invitados, luego de un paneo amplísimo por la poesía que se está escribiendo y publicando en Argentina, Latinoamérica y otros países del mundo.

Bajo el lema “poesía expansiva”, el 27 FIPR contará con 29 invitados de Argentina, Alemania, Bolivia, Brasil, Chile, China, España, Francia, Italia, México, Paraguay, Perú y Uruguay. La programación comprende lecturas de poesía, charlas, conferencias, shows musicales de Antolín, Susi Pireli y Diosque, lecturas de trasnoche, una Residencia para poetas de hasta 25 años, la muestra de poesía visual ”Celebración de la Novísima Poesía: 1969/2019”, talleres abiertos al público, y una feria de editoriales de poesía con más de 100 sellos de todo el país. Las actividades se desplegarán en en el Centro Cultural Parque de España, la Plataforma Lavardén y el Bar Oui.  Además, durante esa semana, desde el lunes 16, están previstas actividades en la Facultad de Humanidades y Artes, escuelas, asociaciones culturales, instituciones de encierro, centros de día, bares y otros espacios de la ciudad.

Realizado de manera ininterrumpida desde 1993, en 27 años han pasado por FIPR más de 1400 poetas provenientes de 60 países del mundo y “muchas de las figuras más influyentes de la poesía de la segunda mitad del siglo XX y la primera del siglo XXI”. Actualmente la coorganización es entre el Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe, la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario y el Centro Cultural Parque de España.

«El Festival de Poesía de Rosario es uno de los más antiguos de Latinoamérica, surge en paralelo al Festival de Medellín, en Colombia, y hoy son los dos de mayor tradición e importancia, porque además por mucho tiempo fueron las principales referencias y casi eventos únicos en su tipo en el continente. Progresivamente irían surgiendo cada vez más festivales, hasta el día de hoy, que abundan», dice Orge. Pero Henderson aclara: Sí, no específicamente de poesía. Sí de literatura, hay muchos».

Orge: Claro, y de poesía hay muchos también más chicos, autogestionados. A lo mejor muchos también en ciudades no capitales, hay un circuito de circulación de poetas e intercambio de lecturas a nivel continental, y en ese ámbito el FIPR es un evento de referencia. Eso es gracias a todas las personas que lo llevaron adelante desde 1993, pero se consolida a partir de 2008 y, especialmente, desde 2013 a esta parte. A lo largo de todo ese tiempo hubo una saludable alternancia en la conducción del FIPR y aun así se mantuvo cierta impronta, se logró una continuidad de muchos años y un crecimiento en la cantidad de actividades y propuestas formativas, hasta llegar a organizar una residencia para poetas jóvenes, única en su tipo en todo el continente. El FIPR se origina en el ´93, y nunca se descontinuó. Más allá de los cambios de nombres en los equipos. Al principio es una iniciativa municipal, inmediatamente después deja de ser un festival únicamente municipal y pasa estar organizado por la Municipalidad de Rosario y la Provincia de Santa Fe, que en ese momento tenían diferente color político.

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¿En qué circunstancias se incorporan ustedes a trabajar en la organización del festival?

Henderson: Cuando yo ingresé hubo como una idea de renovación generacional. En ese momento nos llamaron a mí, a Francisco Bitar y a Gervasio Monchietti, los tres que hicimos la primera de las antologías del festival. El libro 30.30 poesía argentina del siglo XXI (EMR, 2013), que reunió a 30 autores nacidos en democracia, porque se cumplían 30 años del regreso de la democracia en el país, fue, como dice la contratapa, “una apuesta a futuro”, un recorte incipiente de la primera generación de poetas que habían crecido y producido en democracia. Es una idea que habían tenido los curadores de ese momento, Martín Prieto y Daniel García Helder, y me parece que a ellos también les pareció más interesante que a esa selección y a esa lectura la hicieran chicos más o menos cercanos en edad, una lectura de la misma generación».

Orge: Yo entré al año siguiente, en el 2014 también cuando el festival estaba coordinado por Martín Prieto. En ese momento trabajamos con Dai y con Daniel García Helder en la segunda antología de la colección de la EMR, que fue 1000 millones: poesía en lengua española del siglo XXI. Fue una continuidad lógica del 30:30, que ampliaba el horizonte de búsqueda a todo el ámbito de la lengua española. Leímos poetas de hasta 35 años de edad, que escribieran en castellano. En ese libro hay poetas de toda Latinoamérica, de España, y además poetas hispano-hablantes de otros lugares del mundo, como Estados Unidos u otros países de Europa. Para hacer el 1000 millones hicimos tareas de búsqueda y scouting muy intensas, armamos listas de cientos de nombres por país. Además de leer los libros y antologías que teníamos y pedir material a otros poetas, peinamos todo lo que encontramos en internet, la internet de 2014, que vista desde acá parece muy chiquita, la internet del momento intermedio entre las afinidades electivas y las redes sociales, etc. Al final el libro incluyó poetas que hasta ese momento habían tenido muy poca circulación en Argenina, muchos de los cuales no se habían leído entre sí y se conocieron a partir de la publicación, como Kevin Castro de Perú, Berta García Faet de España o Luis Eduardo García de México. Ese trabajo condensa un poco algunas ideas tácitas que tenemos: leer más allá del grado de visibilidad de cada poeta, pensar que la conversación no es solamente entre poetas de Rosario sino también entre poetas de todo el país, el continente y el mundo. Esa conversación se da sola, claro, no necesita del FIPR, pero nos gusta pensar que el FIPR hace de caja de resonancia local, y que por eso cada año vienen por su cuenta viajeros de toda Sudamérica a escuchar las lecturas.

Orge: leer más allá del grado de visibilidad de cada poeta, pensar que la conversación no es solamente entre poetas de Rosario sino también entre poetas de todo el país, el continente y el mundo. Esa conversación se da sola, claro, no necesita del FIPR, pero nos gusta pensar que el FIPR hace de caja de resonancia local.

¿Cuáles fueron los criterios de selección de las y los poetas invitados este año?

Henderson: Más allá de las individualidades de cada perfil de poeta, nosotros también pensamos en una curaduría grupal todos los años, entonces se termina de definir un poco así. Siempre tenemos en mente algunas ideas rectoras, que las usamos internamente, pero tratamos que aparezcan representadas esas ideas en la variedad de los perfiles de los poetas invitados.

Orge: Eso que dice Dai está buenísimo, porque cuando uno lee literatura contemporánea se presenta una pregunta que, dicha muy burdamente, sería "¿se puede seguir pensando el desarrollo de la literatura, o la historia de la literatura a partir de nombres propios?". Eso está bueno ponerlo por lo menos en suspenso. Y la posibilidad de pensar una nómina de invitados, o sea, cuarenta poetas muchas veces con propuestas muy diferentes entre sí, permite dejar de pensar uno por uno, nombre propio por nombre propio, y pasar a pensar más en un estado de campo. O hacer un enfoque particular dentro del campo, como la propuesta del Festival de este año, que presta atención a manifestaciones poéticas que van más allá del verso escrito o de los poemas que pueden imprimirse en la página de un libro.

Henderson: Me parece que también esa es la diferencia entre curaduría y organización de eventos, o gestión cultural y organización de eventos. A veces se da la particularidad de que este tipo de festivales sean organizados con recursos estatales. La mayoría de las veces, cuando eso sucede, son o ferias del libro o festivales de literatura, en el mejor de los casos. Entonces las decisiones quedan un poco sometidas a asegurar una gran concurrencia que justifique esa decisión política que es hacer un festival de literatura o de arte o de lo que fuera, y la verdad es que la mayoría de las veces, aunque con resultados  o propuestas interesantes, eso hace que se vayan repitiendo los nombres que circulan en los festivales de literatura a nivel nacional, porque también están supeditados a la popularidad que hayan adquirido en el último tiempo, a la cantidad de entrevistas y reseñas publicadas, a los premios, etcétera. Y nosotros tratamos de desmarcarnos un poco de eso. Por un lado, sí, escuchar el interés que a veces despierta algún fenómeno popular, y tratar de representar eso, digamos, pero por otro lado nos tomamos la libertad de decidir como equipo curatorial. Como ejemplo, hemos invitado un montón de veces a poetas que son inéditos o prácticamente desconocidos.

¿Cómo es esa exploración, ese recorrer la poesía para elegir invitados?

Henderson: Hemos leído mucho. Por el festival históricamente han pasado más de 1400 poetas. Y el hecho de que nosotros hayamos tenido una continuidad en el trabajo —en mi caso desde 2013, en el caso de Berni desde 2014 hasta acá— hace que haya nombres que van quedando en carpeta, porque un año no pudieron venir, o por cualquier otra cosa. Hay una larga lista que se va arrastrando y agrandándose año a año. Pero, como se puede pensar, nosotros no decimos “tenemos 30 o 40 lugares, ¿quiénes son los 30 que más se lo merecen este año?”, no se trata del mejor o el peor, sino de generar una propuesta, “prestar” un punto de vista, ofrecer un recorte de lectura de un momento de la poesía contemporánea. Nos lo tomamos con alegría, porque la poesía es lo que nos gusta, y con responsabilidad.

Henderson: nosotros no decimos “tenemos 30 o 40 lugares, ¿quiénes son los 30 que más se lo merecen este año?”, no se trata del mejor o el peor, sino de generar una propuesta, “prestar” un punto de vista, ofrecer un recorte de lectura de un momento de la poesía contemporánea. 

¿Creen que el público que va a escuchar las mesas de lectura lo ve? ¿Hace esa interpretación?

Henderson: Yo creo que en parte sí. A lo mejor no en grandes proporciones, pero recibimos comentarios o devoluciones, sobre todo de poetas de afuera que vienen de invitados y que atraviesan toda la experiencia del festival, que pueden hacer una lectura más interesante que alguien que cae a escuchar una o dos lecturas sueltas. Me acuerdo, por ejemplo, en 2016, que fue un año hermoso, María Salgado, una poeta española editada acá en Rosario, nos decía que le llamaba mucho la atención la diferencia generacional, porque había entre los invitados gente de 70 y pico de años y chicos de 20, y estaba sorprendida porque decía que cuando va a un evento o a un festival, si escucha 10 lecturas capaz que hay 2 que están buenas o 3 como muchísimo. Le llamaba la atención el nivel parejo y que incluso los más grandes en edad eran muy “jóvenes” en su poesía. Eso es algo que pone en cuestión la poesía, me parece. A nosotros nos hacen mucho la pregunta sobre la residencia, “¿por qué para menores de 25 años?", recibimos muchas críticas en general, y tratamos de escucharlas cuando están acompañadas de argumentos. Un poco es porque nos interesa pensar en el festival como un caldo de cultivo también. Igual después la poesía está desprendida de edad, de idioma, de procedencia geográfica, hay como un idioma universal que se genera.

Orge: La anécdota de la poeta española María Salgado me hace acordar a otro caso, el de un muy buen poeta peruano que se llama Rafael Espinosa, que fue invitado al festival pero, por timidez, no quiso venir. Cuando lo invitamos nos dimos cuenta por sus comentarios que seguía la programación del FIPR desde Lima. Una vez apareció en Rosario por sus propios medios a escuchar el Festival, y le llamaban la atención la variedad y la rareza de los poetas de Perú que habían pasado por Rosario, cómo el Festival había leído muy a su modo la poesía peruana contemporánea. Sus comentarios eran "¿Y de dónde sacaron a Rosa Granda? (la poeta peruana invitada ese año) ¿Cómo la conocían?" o "¿Dónde leyeron a tal otro poeta peruano?". A Espinosa lo sorprendía que esos otros poetas se pudieran leer desde Rosario, nombres que son a lo mejor de tradiciones muy heterogéneas y muy lejanas. Pero bueno eso lo permite esto que decíamos, salir de la figuras de visibilidad y hacer lecturas propias, una idea que viene de las gestiones anteriores, de las que nosotros formamos parte. Manejar largas listas, que se van ampliando año a año y siempre seguir leyendo. Lo mismo para el resto de las provincias del país.

Henderson: En agosto estuve en Buenos Aires en una feria de editores muy concurrida. Ahí fui como editora, y me encontré con mucha gente, autores, editores, que se acercaban a chusmear libros de editoriales rosarinas, y sin conocerme o sin saber que trabajo en el festival, escuché a un montón de personas comentar “este año voy al festival de poesía”, “vamos con mis amigos”, cosas así. Y todavía no se habían anunciado ni los invitados ni se había publicado la programación. Yo la verdad que eso no se sí lo he visto, modestia aparte, en otros eventos literarios, a los que yo misma concurro como público. Decidir ir a un festival, en otra ciudad, con tu grupo de amigos, sin saber cuáles son los invitados... Es como una demostración de confianza. Eso para mí es muy valioso.

¿Con la experiencia adquirida junto a Martín Prieto y Daniel García Helder, cuál sienten ustedes que es la particularidad en esta edición, por ser la primera que hacen como curadores? ¿Se puede ver un cambio en ese sentido respecto a lo anterior? ¿Están sujetos a los recursos que tienen?

Orge: Siempre se trata del arte de lo posible, pero creo que sí se puede ver un cambio, aunque con muchas continuidades. Nada pasa de repente. Si hay algunas cosas que nosotros nos habilitamos a hacer, o que se nos ocurre hacer, es porque antes ya se habían iniciado movimientos en esos sentidos, que fueron movimientos hechos en los festivales anteriores, entre todos, pero impulsados por Martín y Daniel.

Henderson: Pienso lo mismo. Por ejemplo, en años anteriores incluimos a raperos locales en las trasnoche de lecturas de poesía. Ese movimiento de contacto de la poesía con otras prácticas, otros lenguajes artísticos, creo que este año la programación se lo ha propuesto explícitamente. Entonces tenemos un poco de narrativa, canción, videopoesía, poesía sonora, hay poesía visual, hay performance… Este año nos propusimos que hubiera cierta diversidad en las distintas manifestaciones, y en el modo en el que la poesía está todo el tiempo contaminándose de otras artes. Diego Vdovichenko (un poeta que está en el libro 30:30), que fue invitado al festival también, me contaba que había estado leyendo poemas de una chica de La Plata que hizo la residencia el año pasado, y que le habían parecido muy buenos. Nos pusimos a hablar de la residencia, que es un poco nuestro orgullo, y yo le decía que de verdad son muy interesantes todos los pibes que participan y que está bueno prestarles atención. Y en ese intercambio él me decía que habría que ver cómo eso después se continua en el futuro, a ver quién sigue escribiendo, y me dijo "Bueno, se podría hacer el ejercicio con el libro 30:30", se ve que lo tenía a mano, lo agarra, y empieza a nombrar uno por uno los apellidos de la tapa, y son todos poetas que hoy por hoy están bastante sedimentados. Salvo una excepción, una chica que ya en ese momento estaba más en el cine, todos los otros son poetas que uno podría reconocer como referentes de la generación posterior. Y Vdovichenko me decía "Claro, el 30:30, fue como una pre-residencia". Porque de hecho el año que se publicó (2013) vinieron casi todos los poetas e hicieron una lectura de trasnoche, aunque no figuraron en la programación como invitados. Pero sí, creo que fue una experiencia previa, yo no me había dado cuenta hasta que él me lo dijo. Claro, se estaba proyectando ese camino desde esas primeras publicaciones.

Orge: Dai mencionó a Maria Salgado. Cuando nosotros escuchamos la lectura de María en el festival por supuesto que ya la habíamos leído. Y cuando vino al festival hizo una lectura súper intensa en donde se corría un poco de la presencia áulica del poeta leyendo sentado e iba más hacia una lectura performática. Incluso ella también trabaja en algunas propuestas cercanas a la poesía sonora y cosas así. Y eso nos quedó a nosotros. Lo mismo también a lo mejor con cosas no tan fácilmente identificables con la performance, como por ejemplo la lectura de otra muy buena poeta venezolana que se llama Adela Pantín, que tiene una forma muy particular de leer y cuando la escuchamos en el festival, en el 2016, nos gustó mucho. A su vez después, en jóvenes de la Residencia veíamos intenciones parecidas. Rodrigo Oliveira, por ejemplo, un chico de Misiones que vino el año pasado. Habíamos leído sus poemas y nos encantaban, pero después cuando se presentó a leer en vivo, resultó que esos poemas eran como una especie de partitura que él interpretaba de forma libre. Entonces a lo mejor salteaba un verso, inventaba otra cosa en el medio, se movía de un lugar al otro mientras leía, y todo sin hacer espamento. Nos gustó más todavía.

¿Y había escuchado a Adela Pantín el poeta misonero?

Orge: No, él no. Pero a lo mejor sí le habían llegado un montón de cosas, no solamente poesía, que lo hicieron hacer algo parecido. A partir de todas esas lecturas y esas escuchas, este año propusimos a lo mejor con mayor consciencia y premeditación llamar un poco más la atención directamente sobre los contactos de la poesía con otras disciplinas artísticas y otras formas menos convencionales. Lo que también está bueno y nos parece que también se manifiesta bastante en la residencia, es que la lectura de poesía cambió y se hace de la forma que está describiendo Dai. O sea, a la par de que se lee, se ven poemas, se escuchan audios, se experimenta con formatos gráficos, sin solución de continuidad.

Henderson: El papel no es el único medio de circulación de la poesía en este momento, es uno, y uno importante.

Orge: Incluso los otros medios de circulación, por sus diferencias técnicas con el papel, habilitan nuevas propuestas. Por ejemplo los residentes de La Plata del año pasado, Matías Médeler y Eva Costello, tenían mucha naturalidad para transformar un poema en meme, o sacar memes de poemas, etc. Esto tiene que ver con la tradición de la poesía visual, capaz especialmente importante en La Plata, y la presupone. Pero no necesariamente significa que Médeler y Costello hagan lo suyo a partir de una lectura de esa tradición. Más bien todo parece indicar que se cruzaron con esa tradición por hacer lo suyo, memes poéticos, que les salían solos nomás.

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Pensando en esto del lenguaje de época, y en que es un festival que organiza el Estado Municipal y Provincial ¿Hay algún desafío en torno a la convocatoria? ¿En hacer convivir los lenguajes entre rupturistas y vanguardistas con la tradición? ¿Cuáles consideran que son esos destinatarios del FIPR?

Henderson: Si, por ahí parece que le prestamos más atención a lo experimental, justamente porque resulta novedoso o llamativo. Es un elemento más que define, bastante, la personalidad del festival. Pero no es un festival específicamente sobre nuevas formas de expresión. De hecho, en la página del festival, en cada ficha de cada poeta vas a encontrar una selección de diez poemas de cada uno perfectamente editado y compaginado. En realidad lo que importa al fin y al cabo es el poema.

Orge: Me parece que está bueno eso que marcás. A lo mejor da la sensación, por las cosas que estamos comentando, que hay una excesiva pretensión vanguardista, y me parece que está bueno deslindar esa confusión. Cuando nosotros hablamos de cómo escriben los residentes, lo que nos llama la atención es justamente cómo incorporan nuevos materiales pero de una forma natural, sin caer en el gesto snob. Eso diluye ese lugar común sobre la vanguardia como algo exclusivo o de difícil acceso.

Henderson: O algo exclusivamente transgresor.

Orge: O algo que busca solamente incomodar desde la novedad estética. Es la distancia que hay desde el poema visual al meme cotidiano, y que a su vez nos hace disfrutar de nuevo el poema visual.

Henderson: Y por otro lado el festival todos los años siempre tiene alguna representación de los que nosotros llamamos “poetas-poetas”, de algún maestro. Siempre tiene esas figuras, la mayoría de las veces en las lecturas de cierre o de apertura, dando charlas o talleres. Cada vez se nos achica un poco más la diferencia generacional entre los poetas emergentes que están como invitados y los poetas “consagrados”, digamos esto muy entre comillas, pero siempre tienen una participación bastante central también. Y da la sensación de que cada año nos quedamos con menos poetas-poetas que no hayan sido invitados hasta ahora. A veces se empiezan a repetir, un año vienen a hacer solamente una lectura, otro a dar una clínica o taller.

Orge: Me había quedado pensando en esto de si percibimos o no cómo y qué se lee del festival. Me parece que está bien que las lecturas que se hagan del FIPR puedan tener distintas intensidades y hacer foco en cosas distintas. Y además una propuesta curatorial es una flecha que se dispara en una dirección meditada, trabajada, consensuada, pero que al final también termina teniendo una dirección incierta, porque es un recorte sobre algo vivo. Nosotros recibimos devoluciones muy buenas, y también recibimos un montón de críticas. Eso está bien. Lo peor es la autocomplacencia.

¿Las críticas vienen de la escena local?

Orge: Sí, pero no solamente, y creo que también hay mucha expectativa por participar.

Henderson: Es raro porque la mayoría de los que hacen comentarios mala onda sobre el festival o no los vemos en el público al menos en los últimos cinco años o han sido invitados más de una vez al festival.

¿Pero no les interesa que se den estas discusiones, que pueden manifestarse en una nota de opinión, en un comentario en una mesa de café, o en un posteo en Facebook? ¿Discusiones sobre la poesía con el festival como un campo de batalla?

Henderson: ¡Claro! Discutir de poesía. Que es lo que no pasa. Además de que creo que hay una gran deficiencia en el periodismo cultural local en relación a la enorme vitalidad de la literatura y el arte rosarinos dentro de la escena nacional. Yo creo que en el campo simbólico de la poesía local, sin que se hayan constituido como escuelas ni como corrientes (porque de hecho si una se pone a leer la gente que circula por diferentes circuitos, a mí al menos me cuesta incluso encontrar cuestiones estéticas que los asimile, digamos), me parece que hay una parte que siente como que perdió una batalla en cuanto a la visibilidad que tienen cierto tipo de estéticas frente a otras. Y a lo mejor a nosotros nos asocian con una poesía más de corte coloquial por ejemplo, que está lejos de otro tipo de poesía más intelectual, por ponerle algún nombre. Sin embargo, en esta curaduría grupal de la que hablamos al principio, siempre estamos atentos a que esos diferentes gustos de la poesía encuentren en la programación algo de su interés o de su inclinación, quizá algún poeta que no haya escuchado hasta ahora.

Orge: Es verdad que a veces parece que no hubiera críticas estéticas, y que las críticas que nosotros recibimos son como si las elecciones que tomamos fueran por mala onda, o no tuvieran argumentos, o no estuvieran pensadas, o no hubiera una proyección hacia futuras ediciones que resignifique esas decisiones. Pero creo que al final eso tiene muy poca importancia. Si no entendemos que el Festival no es el botín de nadie en particular sino un hermoso error en la burocracia del que forman parte todas las personas que alguna vez fueron a escuchar las lecturas y a hacer los talleres, quién sabe hasta cuándo siga existiendo.

¿Es un botín el Festival de Poesía entonces?

Orge: Dependerá a quién le preguntes. Me da fiaca pensar por qué para alguien podría serlo. Me parece que tu pregunta apunta a las mezquindades propias de un campo muy chico, en una ciudad chica, digamos, en donde por momentos puede haber una pelea por la visibilidad que termina dejando en segundo lugar a la poesía. Es verdad que a veces parece que no hubiera críticas estéticas, y que las críticas que nosotros recibimos son como si las elecciones que tomamos fueran por mala onda, o no tuvieran argumentos, o no estuvieran pensadas, o no hubiera una proyección hacia futuras ediciones que resignifique esas decisiones... Pero creo que al final eso tiene muy poca importancia. Si no entendemos que el Festival no es el botín de nadie en particular sino un hermoso error en la burocracia del que forman parte todas las personas que alguna vez fueron a escuchar las lecturas y a hacer los talleres, quién sabe hasta cuándo siga existiendo. Parafraseando lo que alguna vez dijo en una entrevista Martín Prieto: por la curaduría del FIPR pasaron un montón de personas, fue co-organizado por gobiernos de diferente color político y tiene una historia ininterrumpida de 27 años; a esta altura es una política de Estado.

Henderson: Lo que me parecería interesante es que discutamos cuáles son los modelos de festival, de última. Si vos no te encontrás, como actor del campo de la literatura o poesía local, si tu punto de vista no se encuentra representado y te parece que el festival representa otra cosa, bueno discutámoslo. Nosotros somos personas que vamos a casi todas las actividades que hace cualquiera acá en la ciudad, estamos en escena, entonces me encantaría que se dieran ese tipo de discusiones, pero la verdad es que eso no sucede.

Una poesía del futuro

Por tercer año consecutivo el FIPR llevará adelante la Residencia para poetas jóvenes de Sudamérica “destinada a estimular la producción y el diálogo crítico sobre poesía contemporánea entre autores emergentes de la región”. Tras una convocatoria abierta, doce poetas nacidos entre 1994 y 1999 fueron becados para participar de una semana de convivencia, reflexión y formación en poesía, durante la cual leerán sus poemas en el 27 FIPR y asistirán a talleres, encuentros con poetas y visitas a espacios culturales de la ciudad.

Entre las actividades del festival le dan mucha importancia a la Residencia para poetas de hasta 25 años, cuéntenme sobre eso.

Henderson: La Residencia contiene a una gran cantidad de participantes que son inéditos y otros que no, en algunos casos se ha dado que es su primer contacto con otra gente a la que también le interesa escribir. Ha pasado eso: chicos de 18 años que escriben poemas en sus casas, se enteran, porque lo vieron en algún medio o en las redes sociales, se anotan y al año siguiente tienen un grupo de amigos de distintos lugares del país y de otros países con los que están todo el tiempo pasándose poemas, y se organizan para venir como público.

Orge: Y con una proyección federal y regional que a priori era difícil de imaginar. La cantidad de poetas de distintas partes del país y del continente que se anotaron a estas convocatorias superó ampliamente nuestra expectativa. Este año se presentaron más de 200 chicos y chicas. Hay una representación federal muy amplia. Además se pueden reconocer muchísimas diferencias y a la vez, intereses en común, afinidades. Leer la totalidad del material de las convocatorias es una especie de estado de cuestión. Permite leer casi sin mediación algo que está pasando, o más bien corroborar que siempre está pasando algo y que la poesía tiene una capacidad única de sintonizar sensiblemente, digamos, con eso que está pasando.

Henderson: Y también ves que se empieza a generar cierta expectativa alrededor de la Residencia, a medida que pasa el tiempo. Por ejemplo los residentes de años anteriores de Uruguay, de repente después funcionan como voceros, se lo recomiendan a otros chicos y están a la expectativa de qué poetas integran la residencia.

Orge: Y aporta también al diálogo regional. Desde siempre los viajes, la circulación de publicaciones, la correspondencia, todas esas cosas, tejieron unas redes de lectura más allá de los límites de cada país y eso ahora, obviamente, se intensifica mucho. Está muy bueno para nosotros ver que la residencia del festival un poco promueve, agita, y aporta algo en ese sentido.

Recomendados de la programación

— Conferencia Inaugural a cargo de Pablo Katchadjian. Jueves 19 a las 17 hs en el Tunel 4 de Parque España.

Dueño de una de las obras más excéntricas de la literatura contemporánea, Pablo Katchadjian dictará la Conferencia Inaugural del 27 FIPR. “Problemas, evocación y resistencia” serán algunos de los hilos conductores, y la poesía como territorio posible para el ejercicio de la libertad.

— Mesas de lecturas de jueves a sábado en el CC Parque de España. Túnel 4

— Celebración de la Novísima Poesía: 1969/2019

El FIPR celebra los 50 años de la Expo Internacional de Novísima Poesía/69, un hito fundamental para la poesía experimental Latinoamericana. Organizada por Edgardo Antonio Vigo en 1969, la Exposición reunió en el Instituto Di Tella más de 150 obras realizadas por 132 artistas de 15 países del mundo. La muestra «Celebración de la Novísima Poesía: 1969/2019», curada por el equipo del Centro de Arte Experimental Vigo (La Plata), exhibirá una selección de poemas visuales, afiches y otros materiales gráficos que formaron parte de la Exposición en 1969, acompañados de imágenes de archivo de las obras tridimensionales y fotografías del montaje original.

«Vigo era un poeta y artista experimental muy importante, muy trascendental, que ya venía de los años anteriores al 69 dirigiendo varias revistas de vanguardia —dice Daiana Henderson—. La muestra del Di Tella fue inigualable, participaron más de 150 obras de unos 15 países del mundo. Se dividía en 3 secciones, tenía una parte de material impreso, libros de literatura experimental, era como un gran muestreo de las posibilidades expansivas. Vigo planteaba un arte participativo, en contra de un arte contemplativo, y en la poesía también se aplicaba ese punto de vista».

«Dentro de la Novísima Poesía, él incluía distintas variantes de la poesía experimental o de la poesía que iba más allá del poema escrito —aporta Orge—.Es significativo porque es un momento fundamental para la poesía experimental del continente».

El viernes 20 a las 15 hs en el CC Parque de España, habrá un recorrido guiado de las curadoras Julia Cisneros y Ana María Gualtieri del Centro de Arte Experimental Vigo (La Plata). Y a las 17.30 Claudia Kozak brindará la conferencia “Contra la novedad: de la novísima poesía según E. A. Vigo a la poesía experimental digital”

— p | o | e | s | í | a

Lectura de los participantes de los talleres de poesía organizados por el Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe en instituciones de encierro de Alvear, Coronda, Rosario y Santa Fe. Presentación de los fanzines de la colección p | o | e | s | í | a de la Editorial Municipal de Rosario. Vierns 20 a las 15 hs en CC Parque de España. Túnel 4.

—  Lectura de participantes de la Residencia FIPR 2019

Tras una convocatoria abierta, doce poetas nacidos entre 1994 y 1999 fueron becados para participar de una semana de convivencia, reflexión y formación en poesía, durante la cual leerán sus poemas en el 27 FIPR y asistirán a talleres, encuentros con poetas y visitas a espacios culturales de la ciudad. Leerán Alfonsina Lucas (Jujuy, 1996), Martín Gómez (San José del Rincón, 1999), Alexander Rivadaneira (Tucumán, 1999), Gabina Luz (Rosario, 1994). Viernes 20 a las 16 hs en CC Parque de España. Túnel 4.

— Conferencias. Originaria/Contemporánea

«La voz y su huella. Literatura originaria/contemporánea«, panel de conversación en torno a las riquezas y problemáticas de la poesía actual en lenguas originarias: aymara, guaraní, mapudungún y quechua, con la participación y lectura de poemas de Liliana Ancalao (Argentina), Mario Alwa (Bolivia), Miguelángel Meza (Paraguay) y Jorge Alejandro Vargas Prado (Perú). Con coordinación de Mario Castells.

— Talleres 2019

Como cada año, el FIPR ofrece instancias formativas en poesía abiertas a la comunidad. Durante esta edición, se dictará un Taller de Poesía Experimental Autorreferente a cargo de Clemente Padín (Uruguay) y la Clínica de Poesía «Si llueven palabras yo voy sin paraguas», a cargo de Roberta Iannamico (Villa Ventana). Ambos tienen una inscripción online para participantes, y se podrá asistir en carácter de oyente sin previa inscripción.

— Feria de editoriales de poesía

Anualmente participan de la feria de editoriales de poesía del FIPR más de 100 sellos del país, lo que la hace una de las más amplias en su género. Con la presencia de buena parte de quienes llevan adelante cada proyecto editorial detrás de los stands, la feria propicia el intercambio entre lectores, poetas y editores y brinda al público en general la posibilidad de conocer una amplia variedad de propuestas editoriales independientes especializadas en poesía: desde libros objeto confeccionados de manera artesanal, pasando por revistas, plaquetas y fanzines, hasta libros de producción industrial de tiradas pequeñas o medianas.

— Videopoesía

Los días viernes 20 y sábado 21, a continuación de las lecturas centrales en el CCPE, se proyectará en el Patio de los cipreses una selección de cortos de videopoesía de dos proyectos participativos: Videopoema y Proyecto Trilse.

— Shows musicales

Las jornadas de lectura, charlas y performances poéticas tendrán lugar los días jueves 19, viernes 20 y sábado 21 de septiembre de 16 a 20 h en el Centro Cultural Parque España. Habrá un cierre musical por noche, con artistas de la canción independiente que trabajan cerca de la poesía: Antolín, Susi Pireli y Diosque.

— Trasnoches

Los 30 poetas invitados ofrecerán lecturas de trasnoche jueves 19 y viernes 20 en el Bar Oui. Luego de las lecturas de trasnoche programadas habrá micrófono abierto para quien desee leer sus poemas al público.

 

Entrevista: Bernardo Maison

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