LA CIUDAD QUE YO INVENTÉ O LOS VENENOSOS DARDOS TIRADOS CONTRA LA PUERTA DE LA CALLE ENTRE RIOS

LITERATURA
21 de marzo de 2018

Foto: Guillermo Turín Bootello

La ciudad de Rosario ha sido y es escenario de obras de grande escritores, hay personajes que pasan por Rosario en obras de Juan Carlos Onetti, Graham Greene, Cesar Aira o Borges”, dice Martin Prieto al otro lado de la línea.“También en crónicas o literatura de tipo testimonial como en los diarios de (Witold) Gombrowicz donde hay un episodio muy lindo en el que él se baja en el puerto de Rosario a las tres de la mañana,  está un rato, un amanecer por Rosario, dice que toda la ciudad vive bajo el signo de la contabilidad”.

Estas y muchas otras representaciones de la ciudad en novelas, poemas o estudios críticos será el eje de las jornadas que se realizarán el 28 y 29 de junio en la Biblioteca Alfonsina Storni, (Ov Lagos 367) bajo el nombre “La ciudad que yo inventé”, organizadas por el Centro de Estudios de Literatura Argentina de la UNR, que Prieto dirige desde fines del año pasado. La convocatoria a participar está abierta para "estudiantes, estudiosos, investigadores profesionales y amateurs, y profesores, a que presenten trabajos sobre autores, revistas, movimientos históricos o contemporáneos  y representaciones de la ciudad" que hacen de Rosario, según los organizadores, “una de las ciudades literarias más importantes del país”.

“Creemos que Rosario es una ciudad literaria importante dentro del concierto de las ciudades literarias de la Argentina, justamente por esto, porque uno puede juntar en una misma jornada, revistas como "El lagrimal trifurca" , "La Cachimba", parte del “Diario de poesía” que se hizo también en Rosario, o grupos como los “Viajeros de la Underwood”, para hablar solo de los años sesenta para adelante, pero también podemos ir hacia atrás, hacia los poetas de los años 40, y mencionar a Arturo Fruttero, Felipe Aldana, una serie de escritores importantes que escribieron en Rosario, publicaron en Rosario,  vivieron en Rosario y que entendemos nosotros, le dan cierto carácter literario a la ciudad”, explica el profesor de Literatura Argentina II en la Carrera de Letras de la Universidad Nacional de Rosario y autor del libro “Breve historia de la literatura argentina” publicado en 2006.

Además de los trabajos que se seleccionaron entre los inscriptos, entre las actividades que tendrá el encuentro se cuentan una entrevista pública al poeta y ex integrante de la revista El Lagrimal Trifulca, Eduardo D’Annañ una mesa debate con las profesoras Nora Avaro y Judith Podlubne sobre Nicolás Rosa y Adolfo Prieto -dos de los críticos más importante de la literatura argentina-, y una feria de editoriales.

Literatura a ambos lados de los muros

“Esto para mí tiene cierto interés en otro sentido, porque las jornadas se organizan desde el Centro de Estudios de Literatura Argentina de la UNR, centro que tiene mucha tradición dentro de nuestra propia facultad de Humanidades y Artes, en la  Carrera de Letras, un centro que dirigió durante más de diez años Sandra Contreras y es importante en lo que hace a los estudios de literatura argentina, relacionado a su vez con  la Maestría de Literatura Argentina. Con estas jornadas decidimos salir del claustro, por decirlo así, y hacemos una convocatoria abierta, en el sentido de que no es una convocatoria solamente para estudiantes, profesores o investigadores de la universidad, sino también para aquellos lectores o estudiosos, profesionales y amateurs. Porque también hay mucha gente que estudia literatura argentina o que estudia la literatura de Rosario, que escribe cosas sobre eso y que no tiene una carrera en el mundo de la universidad. También nos interesa escuchar eso”, dice Prieto.

Y para explicar mejor ese cruce entre los modos de pensar el campo literario rosarino de uno y otro lado de los muros institucionales, Martin Prieto menciona a Eduardo D'Anna (Rosario, 1948), uno de los invitados a las jornadas que no proviene de la academia y que será entrevistado por la joven poeta Marina Maggi. “Él tiene una trayectoria enorme en todos los sentidos, porque es un escritor rosarino, publicó sus libros en Rosario, en mucho de sus poemas y novelas la ciudad es el escenario de esas ficciones pero también Eduardo trabajó en una revista como "El lagrimal trifurca" (revista cultural que se editó en Rosario, entre 1968 y 1976, dirigida por el poeta Francisco Gandolfo junto a su hijo Elvio) y escribió una Historia de la literatura de Rosario y una la Historia de la literatura de Santa Fé”.

Y es justamente Marina Maggi, quien en su Maestría de Literatura Argentina eligió estudiar el caso de "El lagrimal trifurca". “Va a ser interesante verlo junto a una joven poeta, que además acaba de publicar un libro (Toda belleza amante que colapsa, Editorial Baltasara), es graduada de la Facultad y en su Maestría decide que su tema de interés es El lagrimal Trifurca. Si vos ves los poemas de Marina, no son poemas especialmente influenciados por El lagrimal, ni por Eduardo D'Anna, ni por Gandolfo, ni por Hugo Diz, sin embargo a ella le interesó el movimiento, le interesó ver qué estaba pasando en Rosario, en la cultura de Rosario, en esa literatura que estaba empezando a configurarse hace casi 50 años”.

“A mí me alegra esto –dice Prieto–  porque creo que son vínculos que se fueron estableciendo entre los escritores y la universidad. Hay una idea que a mí me parece retrograda, vieja y no real de que hay una disputa entre los escritores de Rosario y los investigadores, los literatos, aquellos que despectivamente somos llamados académicos”.

¿Hacés mención de esto por algo en especial?

Lo digo porque muchas veces se escucha decir, “no estudian a los escritores  de Rosario en la Universidad”, y como yo doy Literatura Argentina, siento que es un poco personal. No es una abstracción. Ahora cuando empezamos a ver que la Editorial Municipal de Rosario sacó la obra poética de Emilia Bertolé, una de las grandes poetas de la cuidad, y quien hizo el estudio preliminar, el prólogo, Nora Avaro, es profesora de nuestra facultad. Que la  Editorial Municipal sacó también en su momento una novela buenísima de Roger Plá (Intemperie, cuya primera edición data de 1969) y quien estudió a Roger Plá, Analía Capdevila, es profesora de la facultad. Que salió en su momento el primer libro de poemas de Aldo Oliva en el año 1986, César en Dyrrachium, y quien lo prologó, Roberto Retamoso, era entonces profesor de la facultad... Son indicios de que los profesores de Literatura de la Facultad de Humanidades y Artes de la Carrera de Letras venimos hace treinta o cuarenta  años estudiando a nuestros escritores. Vos pensá que “En la zona”, el primer libro de Saer, fue presentado en la facultad, se hizo una mesa redonda en el año 1960, cuando Saer andaba dando vueltas por Rosario. Ese libro se discutió en una mesa redonda en el Instituto de Letras de la Facultad, por lo tanto, hay una tradición de académicos estudiando a los escritores de acá.

¿Y por qué crees que ha prevalecido esa idea, esa imagen? ¿Por qué fue necesaria para discutir?

Porque ahí hay una cuestión muy ligada a lo personal, es decir, si no me estudian a mí, es que no estudian a nadie, si no me prestan atención a mí es porque no le prestan atención a nadie, entonces daría la impresión de que hubo que llegar a una imagen de conjunto como esta que puedo dar yo ahora, una imagen de conjunto que abarca cincuenta años de historia de la literatura escrita en Rosario, pero también de la carrera de Letras, de sus graduados, etc. para poder desmentir esos venenosos dardos tirados contra la puerta de la calle Entre Ríos.

"La ciudad que yo inventé" es también una apuesta a seguir pensando desde la literatura, a la ciudad ¿Notás que en la actualidad se “piensa” a Rosario desde muchas aristas?

Mirá, yo pienso que hay unos fenómenos que también son contemporáneos. Creo que hay un boom de pequeñas editoriales que es súper importante, hay editoriales buenas y nuevas en la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, creo que algo tiene que ver con eso también, un programa del Ministerio de Innovación y Cultura que es el programa Espacio Santafesino con el cual se impulsó a muchas de las editoriales nuevas con pequeñas colecciones. Si uno hace un repaso por las nuevas editoriales de Rosario como Baltasara, como Iván Rosado, o Casagrande, etc. todas han, en algún momento, obtenido recursos de parte de este programa. Esto me parece que es importante porque es una especie de combinación de lo público y lo privado, es decir el modo en el cual lo público impulsa a estas pequeñas editoriales, esto me parece que es un dato a tener en cuenta. Otro dato a tener en cuenta es también esto que está empezando a pasar, que percibimos nosotros en la universidad, cómo los jóvenes investigadores empiezan a interesarse por los estudios de literatura de acá. Como te decía, Marina Maggi hace su tesis de maestría sobre “El Lagrimal…” y Federico Ferroggiaro, que es un escritor nuestro también, va a hacer una tesis sobre la revista "Cuidad Gótica". Ha habido un trabajo extraordinario y continuado en la Editorial Municipal de Rosario, en relación con nuestros autores, desde que estaba Elvio Gandolfo primero, Pedro Cantini después y ahora Oscar Taborda. Uno diría que hace veinticinco años que la EMR, desde los libros de Felipe Aldana, de Fruttero, viene acompañando a través de concursos o a través de la colección mayor, la producción de acá, con libros buenísimos, súper bien hechos. Me parece que todo eso también es un contexto del cual esta jornada se beneficia. Nosotros no venimos a decir una novedad sino que tratamos de ser una especie de caja de resonancia de esa novedad que está sucediendo afuera.

 

Inscripción: para anotar ponencias o investigaciones a las jornadas “La ciudad que yo inventé” comunícarse al mail Jornadasrosario2018@hotmail.com o a la página de Facebook https://www.facebook.com/jornadaslaciudadqueyoinvente/

 


 

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