25 años de Hijos de Roche

No descansa nunca: el dolor de ya no ser en clave de comedia

ESCÉNICAS
8 de julio de 2024

Por Juan Pablo Funes

 

Teniendo en cuenta como antecedente las obras “Esa máquina no era Dios” o “Siamo fouri”, la compañía Hijos de Roche se caracteriza por la narración y el humor con el que aborda sus producciones. Lo que se sirve en escena es un bocado para el espectador. Su sabor descubre una historia agridulce: un drama, una deliciosa comedia.     

Su nueva obra "No descansa nunca" (Espacio Bravo, Catamarca 3624) comienza con la voz en off de una señora que suena a otros tiempos. Su sonido posee una cadencia cálida y relajada, una dulce autoridad. Se escucha “Aurora”; el himno a nuestra bandera y es ineludible recordar el patio de la escuela. Nuestra niñez teñida por esas notas plomizas, cansinas del comienzo, como el amanecer y el izar de la bandera. No hay manera de recordarlas sin frío, sueño, y a las maestras erguidas como un monumento frente a las filas antes de entrar al salón.

Coca y Manga (Elisabet Cunsolo y Paula García Jurado), docentes “Normalistas”, literalmente fueron bajadas de la “peana” (pedestal) al ser asignadas a “Tareas especiales”. Cumpliendo otras funciones, exiliadas de las aulas, en una oficina improvisada en el subsuelo de la escuela, comparten su haber cotidiano junto a la utilería docente, donde inexorablemente se preguntan ¿qué será de los niños sin su luz? 

Todo transcurre en un espacio y tiempo único donde las protagonistas, rodeadas de bancos, mapas, pizarrones y escritorios, espían el patio de la escuela desde una claraboya al ras del suelo. El día en que Coca y Manga se sinceran una con la otra, expresan la tristeza, la nostalgia de no estar más frente a los alumnos. Les duele la pérdida del protagonismo. Son la expresión viviente de un contraste: la fuerte formación de su identidad con las nuevas camadas.

En Argentina, las “Normalistas” fueron preceptoras de una idea asociada a conceptos como civilización, república, ciudadanía, decencia, trabajo, autocontrol e higiene. Protectoras de la cultura; esa escuela moldeada por Sarmiento. Muchas décadas después, en 1968, el gobierno de facto encabezado por el dictador Onganía, decidió universalizar la formación a partir de la creación de Profesorados de Nivel Superior, dando por finalizada una era en la docencia.

Cuando digo yo, digo escuela –dicen ellas–, porque su figura trascendía más allá de los muros, más allá de la campana y de sus propias vidas. Con la escuela como su trampolín social y cultural, las mujeres de aquella época alcanzaron en ese ámbito ser una autoridad, una “Institución social”. Coca y Manga se sienten divididas, arrancadas de su estado natural. Practican un juego obseso alternando sus roles entre maestra y alumna, para abordar los problemas de una y otra sobre el pizarrón. De alguna manera, para satisfacer su abstinencia a la tiza.

El rol de las actrices será encarnar la frustración de estos personajes que deberán adaptarse a esa nueva realidad. Coca y Manga, corridas de su línea de conducta, se despacharán contra toda la Institución desde un estatus perdido, caminando por una cornisa entre la frustración y la resignación, intentando mantener el equilibrio mental aunque en ocasiones lo pierdan.   

La desdicha quedará demostrada por sus cuerpos. Una padecerá de A.C.M (Accidente Cerebro Ministerial); la otra, un trastorno compulsivo obsesivo que la sumergirá en la tristeza, quedando anclada en el pasado. Para ambas, no es un marido, no son los hijos nacidos entre agosto y octubre, no son la familia, el perro o la casa. Es la soledad de ya no ser lo que fueron durante toda su vida.

La compañía Hijos de Roche, con la dramaturgia y dirección de Romina Mazzadi Arro, deleita nuevamente en el marco de sus 25 años sobre las tablas. Despliegan una forma de humor que ya es una marca registrada: personajes histriónicos, disparatados, finales no tan felices.

“Dice Alejandro Dolina que dijo Borges que dijo Schopenhauer, que el humor es poner una cosa allí donde no va”, algo que irónicamente en "No descansa nunca" representa el drama de sus protagonistas.
 

 

Próximas funciones: sábados 20 y 27 de julio a las 21 horas, en Espacio Bravo, Catamarca 3624.
Entradas anticipadas por whatsapp al 341-5876600.

 

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