MONOTRIBUTISMO SOCIAL. CAMBIEMOS EN RELACIÓN CON LA CETEP, BARRIOS DE PIE Y LA CCC

POLÍTICA
30 de noviembre de 2017

A contramano de lo que indica cierto imaginario político actual, el monotributismo social de Cambiemos refuerza el inaugurado por el kirchnerismo en épocas de tormenta. La gobernabilidad en los territorios es un obsesión que se logra con cuantiosos fondos fiscales y acuerdos permanentes con el Triunvirato de la Economía Popular conformado por la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa. Gracias a un complejo entramado de negociación y concesiones con los representantes de los que se quedaron afuera de la sociedad salarial, no se produjo un recorte de los planes sociales: que la crisis la pague la clase media.

Recordemos que durante el período 2003-2015 se montó una sólida estructura de transferencia de recursos fiscales hacia los sectores más vulnerables de la sociedad a través de programas impulsados desde el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación (MDSN).

A su llegada Cambiemos abrió a pleno los grifos del presupuesto destinado a esa población considerada como sobrante por el mercado de trabajo. En 2016, por ejemplo, el plan Argentina Trabaja tuvo 30.061 nuevas altas, alcanzando un total de 127.011 titulares, que se suman a los 80.191 heredados del Ellas Hacen y los 13.113 del Barrios Bonaerenses, las otras patas de ese ambicioso programa parido por el kirchnerismo junto a la Asignación Universal por Hijo durante el crítico 2009, cuando ya repercutía con fuerza la crisis financiera internacional. Hoy existen 220.000 titulares. Se aumentó en tres oportunidades el monto de pago y se otorgó un bono de fin de año. Debemos sumar los 150 mil beneficiarios del Salario Social Complementario, una figura surgida después de la aprobación de la ley de emergencia social a través de la cual se pagan un complemento salarial de $4400 a aquellos que tienen actividades informales (desde un cartonero a un vendedor ambulante).

Las eufóricas estadísticas sobre el reciente crecimiento del empleo muestran que el 77% (122.800) corresponden a nuevos monotributistas. En el primer trimestre de 2017 los puestos de trabajo ascendieron a 19.846.000, de los cuales 15.053.000 son asalariados y 4.793.000 cuentapropistas. Los asalariados se dividen en 10.565.000 formales y 4.488.000 no registrados. Los monotributistas ascienden a 3.100.000 personas. 

Mientras continua el retroceso de “changas” en los sectores informales, la gestión amarilla intensifica un mapa laboral fragmentado y desigual. Del cooperativismo al emprendedurismo individual plebeyo, la fórmula del macrismo para contener los conflictos sociales mientras flexibiliza la ley de contratos de trabajo.

Escuchá el análisis de 
Juan Pablo Hudson

 

POLÍTICA
ÚLTIMAS NOTAS
@ La Canción del País 2017