DANI PÉREZ: UN CORAZÓN íNTIMO Y BAILABLE

Entrevistas
1 de marzo de 2016

En agosto del año pasado, sin mucha pompa, difundido casi exclusivamente por las redes sociales, se editó La sombra del primero, el debut solista de Dani Pérez. El cantante de Los Sucesores de la Bestia sale a la palestra con un disco de tonos más intimistas –"menos sexuales"– que los de la banda. La edición viene acompañada por Hablar sin saber, un libro que entre otros textos incluye las letras del álbum. "Habla de mí sin demasiados tapujos", dice en entrevista para La Canción del País. Escuchá el audio.

Dani Pérez escribió las canciones que integran La sombra del primero, su primer disco solista, hace más de una década. Durante ese tiempo, los temas se mantuvieron esquivos a la edición fonográfica y atravesaron un itinerario que incluye toques íntimos, registros en vivo que no llegaron a ver la luz y coqueteos con la formación de Los Sucesores de la Bestia.

En el medio, Pérez no durmió la siesta: tocó y grabó con su banda, pasó música, hizo radio y produjo el material de otros músicos. La experiencia estaba, como el vino, añejándose en una bodega, en espera del momento justo para despertar a estas canciones del sueño digital de los bocetos.

"Hoy soy la mitad de aquel pedante que fui ayer", con esa frase que se va a repetir una y otra vez, una declaración de principios que puede leerse también en sentido musical, abre el tercer track del disco. Hagamos cuentas: si esa canción tiene diez años y los Sucesores de la Bestia cumplen veinte por estos meses, este verso sentencioso, muestra sutilmente irónica de autocrítica y jactancia en partes iguales, se ubica justo en la mitad del recorrido musical de Dani Perez.

Durante ese tiempo, la idea, podemos presumir, se habrá modificado más de una vez recluida en la cámara de alta presión que es la cabeza de un músico en constante actividad. Después de una década, el significado original de las mismas palabras varía, se enriquece de las asociaciones que, naturalmente, generan la repetición y el paso del tiempo. Si los primero diez años de hacer música en Rosario lo llevaron a escribir ese tema, los otros diez que siguieron parecen haber sido fundamentales para el resultado musical de La sombra del primero: un material tímbricamente equilibrado, con una mezcla pop que pone en el centro de la escena el esqueleto musical acústica-voz, pero que no prescinde de guitarras eléctricas y cierta experimentación en las programaciones. Más experiencia que pedantería.

El eclecticismo pop sabiamente digerido y nada presuntuoso de La sombra del primero, que va desde el R&B a la bossa nova, hace acordar a los trabajos de Jarvis Cocker, el de Pulp, que –casualidad– tenía su debut solista hace diez años. Es que, como el inglés, Dani Pérez concentra él solo una serie de influencias musicales bien diversas, una lírica sarcástica y desencantada –"los miro distraído/una tarde de domingo con/los labios las parejas/se susurran al oido/la promesa de que no están perdidos"–, un gran manejo de la forma canción que le permite encabalgarversos y jugar con la estructura tradicional y, last but not least, mucho oficio de estudio. Por si esto fuera poco, toca todos los instrumentos del disco.

Hacia adelante, en el horizonte están los veinte años de Los Sucesores que se celebrarán con nuevo disco incluido. En la página de bandcamp de Audio Buró, el sello de Pérez, con fecha posterior a su disco como solista, hay dos lanzamientos más, los dos de su banda, con colaboraciones: un track con Pablo Comas, cantante de Alucinaria,

y otro con los legendarios Klauss y con Lesbiano. El primero, un hit bailable; el segundo una canción intimista con arreglos electrónicos. Los dos temas abren un abanico musical complejo, ya insinuado en La sombra... Durante dos décadas de recorrido musical la búsqueda de Dani Perez ganó en diversidad, pero el dancefloor no se negocia.

MÚSICA
ÚLTIMAS NOTAS
@ La Canción del País 2017